Hay normas que envejecen con elegancia. Otras que se resisten al cambio.
Y luego está la ISO 37001, que ha hecho algo poco común en el mundo de las certificaciones: evolucionar de verdad.
Tras casi una década, el estándar internacional sobre sistemas de gestión antisoborno se actualiza con una versión profundamente revisada. No se trata de una simple variación técnica: esta vez hay transformaciones estructurales, redefiniciones conceptuales y un mensaje claro para las organizaciones: si su programa de Compliance permanece igual que en 2016, ya no responde a las exigencias actuales ni refleja la madurez que se espera.
La nueva versión no es solo una revisión normativa. Representa una oportunidad para rediseñar el enfoque, reforzar los sistemas y alinear la estrategia de cumplimiento con los desafíos reales de la integridad organizacional.
¿Qué cambia con la ISO 37001:2025?
1. Integración con otros sistemas de gestión
La norma adopta la estructura armonizada de las normas ISO (actualizada en 2023), facilitando su compatibilidad con estándares como ISO 9001 (Calidad), ISO 14001 (Medio Ambiente) o ISO 37301 (Compliance). Esto permite construir sistemas más coherentes, interconectados y eficientes.
2. Cultura ética más allá del papel
Se refuerza el papel del liderazgo y el compromiso organizacional para promover una verdadera cultura de integridad. El conocido tone from the top debe traducirse ahora en comportamientos visibles, coherentes y sostenidos en el tiempo.
3. Función antisoborno con responsabilidades precisas
La actualización aclara y refuerza el rol de la función de cumplimiento dentro de la estructura de gobierno corporativo, otorgándole mayor definición, autoridad y alcance estratégico.
4. Conflictos de interés: identificación, gestión y seguimiento
La norma profundiza en su clasificación (reales, potenciales u ocultos), y establece criterios para su tratamiento efectivo. Su gestión debe incorporarse a los procesos internos y externos, con registros actualizados y revisiones periódicas.
5. Cambio climático y contexto de riesgo
La norma incorpora la evaluación de cómo el cambio climático puede influir en la organización, y exige considerar las expectativas de las partes interesadas al respecto. Se fortalece así la conexión entre ética, sostenibilidad y gobernanza.
¿Cuánto tiempo hay para adaptarse?
El período de transición previsto para las organizaciones ya certificadas bajo la versión 2016 es de dos años.
No obstante, este plazo aún debe ser confirmado por el Foro Internacional de Acreditación (IAF), entidad responsable de fijar las reglas globales de certificación.
El IAF podría ajustar ese plazo dentro de un rango de entre uno y tres años, según el impacto que identifique en las organizaciones certificadas.
Más allá del cumplimiento: beneficios estratégicos
Actualizar o implementar un sistema de gestión conforme a la ISO 37001:2025 aporta beneficios concretos:
- Cumplimiento legal y reducción de riesgos, alineado con marcos normativos internacionales.
- Reputación fortalecida, al demostrar compromiso con la ética, la transparencia y la integridad.
- Mejora de la gestión de riesgos, con un enfoque estructurado y preventivo.
- Ventaja competitiva, al posicionarse como un socio confiable en entornos nacionales e internacionales.
Actualizar el sistema de gestión antisoborno conforme a la nueva ISO 37001:2025 no es solo una exigencia técnica. Es una oportunidad para fortalecer la cultura organizacional, mitigar riesgos reales y proyectar credibilidad ante los grupos de interés.
Un programa de cumplimiento inmóvil no es un escudo: es una puerta abierta al riesgo.
Catalina Moya
Asociada Senior